domingo, 26 de agosto de 2018

Viaje por el Norte de Colombia y el Mar Caribe

Muy buenas, aquí estamos de vuelta!

Tras nuestro último viaje a 'Vietnam y Camboya' este año queríamos un cambio de continente, y gracias a las recomendaciones de nuestros amigos nos animamos por Colombia. 

   Gracias Juan!

   Gracias Carlos!

Vuestro país nos fascina!

Colombia es un país enorme por lo que necesitarás más de 1 mes para visitarlo. Su superficie es como Portugal, España y Francia juntos. 
Sólo disponíamos de 17 días por lo que nos centramos en el norte, visitando 2 ciudades bañadas por el Mar Caribe y 3 de sus islas.

Moviéndonos por las zonas turísticas nos pareció seguro, y ya verás que los colombianos te reciben siempre con una sonrisa.
El calor te dará la bienvenida y te acompañará todos los días. 

A la orden Patrón! Nos vamos al Caribe!


Empezamos!



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Colombia: Ruta de Viaje

06/10/2017: al fin llegó el día, Colombia nos espera!

Volamos de Barcelona a Madrid y de allí 10 horas más para llegar a Medellín. 
El cambio de hora nos dio la bienvenida con 7 horas menos, por lo que pisamos la tierra del café a las 19:45h.

Después de varias consultas a amigos y blogs marcamos los lugares que queríamos visitar pero sin un programa establecido. Teníamos el vuelo del día siguiente a Santa Marta y también el vuelo de regreso a casa desde Panamá. A continuación te detallo la ruta que surgió.
Te recomiendo que visites el Parque Tayrona, Cartagena de Indias, las Islas del Rosario y la Isla Providencia. 
Por falta de tiempo aparcamos para un segundo viaje la visita a las ciudades de Bogotá y Medellín, el Eje Cafetero, Caño Cristal, y el pueblito Monpox. 


Ruta realizada



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Llegada a Medellin

Llegamos a Medellín cerca de las 20h hora local (las 3 de la madrugada en Barcelona).
El aeropuerto Internacional se llama ‘Jose María Córdova’. Recuerda que hay otro aeropuerto de vuelos regulares llamado ‘Olaya Herrera’.

A partir de este momento: CALMA, todo con la calma, nada de prisas, ni malas caras, esto va para largo.. RELAX + RELAX + RELAX.

Nos recibió una larga fila para pasar el control de admisión al país donde entregamos los pasaportes y un formulario que nos dieron en el avión para indicar cuánto dinero traíamos. 
Sólo teníamos la reserva de la primera noche de hotel y por lo visto es un problema. Te exigen una reserva o dirección para que te puedan localizar durante toda tu estancia, además de un billete de salida. El agente finalmente nos permitió la entrada pero nos informó que si él quería nos ‘votaba de regreso para la casa’.
Seguimos a otra fila para recibir el equipaje y después un último control policial. 

Dentro del aeropuerto aprovechamos para sacar dinero en un cajero automático y llamar al hotel para que nos vinieran a buscar. Al estar sólo 1 noche reservamos un albergue a 3 minutos del aeropuerto, por la zona del ‘Poblado’. El albergue era muy sencillo pero correcto, con un restaurante donde cenamos los primeros platos colombianos y por la mañana nos pedimos un buen desayuno con arepas, huevos, frutas y café. 

Si quieres ir al centro de Medellín en taxi son unos 45 minutos. Presta atención por la noche y muévete por donde te recomienden. 
Si te quedas varios días puedes visitar la ‘Plaza de las Luces’, el ‘Monumento a la Raza’, la calle peatonal ‘Carabobo’, la ‘Plaza Botero’, el ‘Parque Bolívar’, la ‘Catedral’, el Museo de la Memoria’, y el ‘Pueblito Pisa’ en la cima del ‘Cerro Nutibara’.

Santa Marta y el Parque Tayrona

Santa Marta y el Parque Tayrona

Volamos temprano desde Medellín y tras 1 hora aterrizamos en el aeropuerto 'Simón Bolívar’ de Santa Marta, a 16 km de la ciudad.
Desde el avión apreciamos una zona montañosa de selva con palmeras, y junto a la costa los pueblos bañados por el mar azul del Caribe.

El taxista nos informó que el precio hasta Santa Marta centro eran 29.000 COP y nos llevó al hotel ‘Casa del Escritor’. Pasamos por el ‘Rodadero’, la zona más turística del momento con altos edificios, donde hay más ambiente, fiesta y buenas ofertas de alojamiento y restauración. 

Una vez instalados dedicamos el día para visitar el centro y comprar provisiones para la excursión al ‘Parque Tayrona’.

Santa Marta es la ciudad colonial más antigua de Colombia, y la segunda de toda Sudamérica. Tiene una zona portuaria por lo que las playas no son las más interesantes de la zona. 
El mapa de Santa Marta es como un tablero de ajedrez, donde las calles que van de norte a sur se llaman ‘Carreras’ y las de este a oeste ‘Calles’. Se identifican por números; las carreras van paralelas al mar y empieza por la número ‘1’ junto al paseo marítimo. Para ir a algún punto de la ciudad puedes preguntar por ejemplo por ‘la calle 17 con la carrera 4’.

Visitamos el ‘Museo del Oro’ de entrada gratuita. Nos acompañó el aire acondicionado en varias salas, un buen aliado para reponer fuerzas. También la ‘Catedral Basílica de Santa Marta’ donde está sepultado ‘Simón Bolívar’.

                 

Junto al paseo marítimo comimos nuestro primer ‘Corrientazo’, o también llamado ‘el menú corriente’, por 10.000 COP. Es el menú diario típico en Colombia, y bajo el calor de 40ºC se empieza por una sopa calentita de maíz con carne o pescado, seguido de un plato de carne acompañado de arroz de coco, ensalada y plátano frito.

En la calzada frente a la bahía de Santa está la estatua a los ‘Dioses Tayrona’, en recuerdo a la cultura precolombina. 
En la calle 3 encontrarás la zona de bares y restaurantes donde hay mucho ambiente cuando oscurece.
El Mercado está al norte de la ciudad, al otro lado de la Avenida del Ferrocarril. Hay infinidad de puestos y está repleto de gente. Si vas a visitarlo que sea en hora de luz y estate atento.
Nos recomendaron no ir más allá de la calle 13 hacia la 1, como límite de seguridad, sobretodo de noche. 

No nos dio tiempo de visitar Minca, un pequeño pueblo a 17km en medio de las montañas.  
Tampoco los pueblos costeros Taganga (a 5km), y Palomino, que está a 2h en bus y de camino al ‘Santuario de Flora y Fauna de los Flamencos'.


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Parque Tayrona

Parque Tayrona

El ‘Parque Nacional Natural Tayrona’ está formado por una extensión de 15 hectáreas de selva, montaña y zona marina. Está gestionada por los indígenas tayronas y puedes llegar por carretera o por mar. Ten en cuenta que es una zona ecológica donde no llega electricidad, por lo que disfrutarás de una zona ‘salvaje y rural’ pero sin muchas comodidades.

En el ‘Parque Tayrona’ no hay cajeros, por lo que además del pasaporte lleva dinero en efectivo. No te olvides de varios espráis anti mosquitos, la crema solar y unas botellas de agua, frutos secos y galletas. Allí encontrarás zonas donde podrás comprar bebida y comida, incluso algún restaurante. 

Hay varios senderos para llegar a las playas de Tayrona. Desde el Zaíno es el más accesible y popular, pero también tienes la entrada por Calabazo (un camino más duro y en medio de los manglares que pasa por Pueblito), la entrada por Palangana, o bien puedes llegar en barca desde Taganga.

Nosotros llegamos en autobús. Nos recomendaron esperar a que amaneciera para ir a la zona del Mercado de Santa Marta que es donde está la parada. Dejamos gran parte del equipaje en el hotel y hacia las 7h de la mañana compramos unos panecillos y cruasanes recién hechos y preguntamos por el autobús dirección al ‘Zaino’. Nos subimos y nos dimos cuenta que el conductor no pensaba arrancar hasta que decidiese que habían suficientes pasajeros. Te van a decir que ‘ya sale’, pero recuerda: ‘Calma & Be Happy’. 
El trayecto hasta la entrada del parque dura 1 hora y pagamos al acompañante del chofer 7.000 COP por persona. En principio tienen las tarifas visibles en la parte delantera.

La entrada al parque nos costó 48.500 COP. Enseñamos los pasaportes pero no nos pidieron los libros de vacunas con la fiebre amarilla (puede que ya no sea necesario). La entrada es para 1 sola vez; te puedes quedar varias noches pero si sales tienes que volver a pagar para entrar. 

Si tienes pensado dormir en el parque te recomiendo que antes de entrar reserves el campamento en una mesa improvisada al lado de un bar junto a las taquillas de acceso. Me pareció que todos trabajan unidos, por lo que el precio debe estar fijado. De esta manera podrás hacer la ruta con más calma y poder disfrutar de todas las playitas. 
Nosotros llegamos al campamento de ‘Cabo San Juan de Guía’ a media mañana y ya no quedaban ‘habitaciones’. Por suerte pudimos alquilar una tienda de campaña.



Una vez te dan la pulsera de entrada al parque te das cuenta que para llegar a la zona donde empiezan los caminos hay que andar 1 hora por una carretera asfaltada.
Lo tienen todo estudiado y te esperan los chóferes de unas furgonetas que por 3.000 COP te acercan.
Por la carretera verás algunos hostels en medio de la selva. 







A las 9h empezamos la caminata por el sendero marcado por una pasarela de madera. Hacía mucha calor y la vegetación es impresionante.
Estate atento porque puedes ver algún mono lanzándote ramas y diferentes insectos.

En 1,15h llegamos a ‘Arrecifes’, el primer campamento, y seguimos hasta ‘Playa Piscina’ donde nos bañamos y tomamos el sol.

Recuerda que no te puedes bañar en todas las playas. Verás varios carteles donde indican que existen fuertes corrientes y es importante que los respetes para evitar sustos. 


Hacia las 12:30h llegamos a ‘Cabo San Juan’. Cuenta con 2 pequeñas payas rodeadas de miles de palmeras y un campamento bien organizado.


Al ser domingo nos encontramos con mucha gente que había venido en barca desde Taganga a pasar el día.
A las 16h regresaban todas las lanchas, y por 40.000 COP el trayecto es una opción a tener en cuenta para volver a Santa Marta.

En el campamento el precio de una ‘habitación’ sin baño era de 300.000 COP, pero al no haber disponibilidad nos quedamos con una tienda de campaña para 2 personas por 60.000 COP.
También estaba la opción de alquilar una de las 50 hamacas al aire libre por unos 20.000 COP (todas se encuentran en una sala abierta bajo un techo de paja, pero atento con los moquitos). 

Ten en cuenta que es un campamento y no te dan toallas ni sábanas, los baños son compartidos y las 3 duchas al aire libre sin apenas caudal tienen un horario limitado. Pero la experiencia vale la pena, es una pasada! 
Junto a una gran ‘choza’ central que hace de restaurante te encuentras con un pequeño quiosco donde venden bebidas y cosas para picar, además de cerveza. El alcohol está prohibido en todo el parque, ni tan sólo lo puedes traer de fuera, pero para ellos la cerveza no es alcohol, por lo que bienvenido sea. Salud!
Junto al quiosco hay un cuarto con taquillas para poder guardar las mochilas. Los lockers son free pero necesitas llevar un candado. 
A partir de las 16h el campamento se quedó tranquilo, tan sólo con los que íbamos a pasar la noche, por lo que fue el momento que más disfrutamos del mar caliente y del paisaje. 
Cenamos en el ‘restaurante’ un plato combinado y un zumo de frutas. 

Recuerda llevar linterna ya que la necesitarás en cuanto anochezca. 
Junto a las tiendas de campaña había varias lonas de plástico por el suelo. A las 02h de la madrugada descubrimos que en el caso de lluvia torrencial sirven para tapar las tiendas y evitar dormir en una bañera. Dormimos como pudimos y nos despertamos sobre las 5:30h. Lo mejor de la noche fue el despertar en esta playa paradisiaca y pasear viendo la puesta de sol.




Sobre las 10h nos preparamos para el regreso. Como había llovido mucho estaba todo enfangado y justo nos encontramos a los encargados de los caballos que nos ofrecieron la vuelta sin esfuerzo. Les contratamos cada caballo por 40.000 COP y fue toda una aventura. Mejor que te expliquen cómo frenar y girar antes de arrancar. El guía va detrás, a pie, marcando el ritmo, por lo que el caballo va caminando y al trote. La excursión se podría considerar como ‘deporte de riesgo’ ya que es increíble por donde los hacen subir. Por suerte llegamos enteros a la salida del parque, con las piernas adormecidas tras 1:10h cabalgando. 

Cuando planifiques tu salida del parque ten en cuenta que el último bus hacia Santa Marta pasa sobre las 17h.

Por falta de días no realizamos la excursión de 4 noches por la selva de Sierra Nevada hasta la ‘Ciudad Perdida’. Unos amigos la hicieron y quedaron encantados, pero es un trekking duro y sin comodidades.

Fuimos al hotel a buscar el resto del equipaje y nos subimos a una buseta dirección a la terminal de autobuses. Las busetas son unos mini buses de color blanco, con una ruta establecida pero sin las paradas fijas. El conductor va gritando la ruta que hace y si te interesa lo paras. 
Es curioso hacer el trayecto ya que pagas el billete pasándole el dinero al viajero de enfrente hasta que llega al chofer, y luego te devuelven el cambio de la misma forma. Como no hay paradas fijadas si quieres bajar gritas: ¡Pare en la esquina, hágale el favor! 
Van con las puertas abiertas y suben ‘vendedores ambulantes’ solicitando que les ‘colabores’ con sus productos (agua, chips, mandarinas..). Toda una experiencia de vida cotidiana a la que no estamos acostumbrados.

El bus a Cartagena desde la Terminal de Santa Marta nos costó 30.000 COP con la empresa Brasilia. Hay varias compañías y las puedes consultar en una web pero no nos funcionó para hacer la reserva. El trayecto duró 4:30h ya que hizo una parada en Barranquilla en el momento de mayor tráfico del día. Llegamos a las 17:15h a la terminal de autobuses ubicada a las afueras de Cartagena. 

El tráfico en Colombia es denso, imposible en horas punta, y con una atmosfera repleta de pitidos, motos y coches. Todos respetan el sentido de circulación y los pocos semáforos que existen, pero no las preferencias ni los pasos para viandantes. Verás que hay vida junto a las carreteras: los vendedores ambulantes adornan las calles principales y se pasean ofreciendo cafés, jugos y bollos. Los colombianos colaboran con todos los vendedores; les gusta comprar y consumir en la calle. 


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sábado, 25 de agosto de 2018

Cartagena de Indias

Cartagena de Indias

Llegamos a la terminal de autobuses de Cartagena en hora punta. El taxi sorteó el tráfico durante 30 minutos hasta llegar al barrio de Getsemaní por 17.000 COP.

Cartagena de Indias es la ciudad colonial más bonita que hemos visitado.
Llamada La Heroica verás que es una auténtica maravilla.
Los paseos por sus calles se disfrutan a todas horas. Los edificios te remontan a los años de los marineros y el paso del tiempo queda protegido por la muralla que la rodea. 

Establecimos nuestra base de operaciones en el hotel ‘Casa Baluarte’, situado en el barrio bohemio de Getsemaní, y cuenta con varias ofertas de alojamiento y pequeños restaurantes.
Está bien ubicado ya que en 5 minutos a pie se encuentra la entrada de la muralla y al puerto. 

En dirección contraria, tras 15 minutos de caminata, visitamos el Castillo de San Felipe de Barajas, una fortificación sobre el cerro San Lázaro. Ten en cuenta que hace mucha calor por lo que escoge bien la hora además de llevar agua, crema solar, gorra e incluso paraguas. La entrada nos costó 25.000 COP y paseamos por la fortaleza y sus túneles secretos. Desde lo alto disfrutamos de las mejores vistas de la zona: el barrio de Bocagrande, el mar, la zona financiera repleta de rascacielos, la ciudad de Cartagena de Indias y el contraste con el resto de la ciudad.

Bocagrande es la Miami de Colombia. Cuenta con grandes edificios y centros comerciales rodeados por el mar. Si dispones de tiempo puedes acercarte con un Uber y bañarte en sus playas, aunque no encontrarás el agua cristalina como en las islas del Rosario. 

En nuestra primera visita a Cartagena de Indias entramos por la ‘Torre del Reloj’, donde nos recibió la 'Plaza de los Coches' y el ‘Portal de los Dulces’. Aprovechamos para degustar las cocochas, que son los dulces artesanos típicos de Colombia.
Recorrimos los 11 Km de muralla que rodea la ciudad disfrutando de las vistas. Dentro de la fortaleza está repleto de restaurantes y tiendas a precios de turista.
Para una primera visita te recomiendo que guardes el mapa y te pierdas por sus calles, conocidas como ‘el corralito de piedra’, y descubras las plazas y las casas pintorescas, como la del premio nobel Gabriel García Márquez. 

Ten en cuenta que necesitarás como mínimo 2 días para disfrutar de todo su encanto.





Al entrar al Museo del Oro, que es gratuito, nos atendió un elegante historiador que nos ofreció mostrarnos el museo. Si puedes coincidir con él te lo recomiendo ya que lo pasamos muy bien aprendiendo de sus explicaciones. ‘Essssaaaaaah Toni!’. Al acabar la visita nos llevó a una tienda de esmeraldas que es la piedra preciosa típica de Colombia. Nos pareció interesante ver como confeccionaban las joyas y estaba claro que su objetivo era vendernos sus productos. Al final le dimos a Toni la ‘propina’ de 10.000 COP y dejamos las esmeraldas para el resto del grupo.

Encontramos pequeñas tiendas de suvenires en el Centro Artesanal de las Bóvedas, que en su época fue la prisión de la ciudad. Si te interesa puedes visitar el Palacio de la Inquisición del siglo XVIII por unos 12.000 COP, con la zona del tribunal y las salas de torturas. 


Callejeando encontrarás la Plaza de la Aduana, la escultura de la ‘Gorda de Botero’ y el Museo Naval junto al Templo de San Pedro Claver.

La Iglesia de Santo Toribio, el Camellón de los Mártires y la Plaza de Santo Domingo que es la zona principal del casco antiguo.

También la Catedral Santa Catalina de Alejandría, la Plaza San Diego, la Plaza Bolívar y el Parque Centenario.

Durante nuestra visita estaban construyendo un espectacular ‘Teatro’ a lo circo romano, por lo que igual tienes suerte y puedes permitirte asistir a una de sus representaciones.

Si eres un romántico y disfrutas de los placeres que te brinda la vida seguro que harás un paseo en carruaje. 


Los bares más emblemáticos para tomar una copa y bailar son ‘Tu Candela’, ‘Donde Fidel’, y ‘La bodeguita del Medio’. Y si te va la marcha a niveles galácticos verás que hay un autobús descapotado decorado con flamantes luces de neón llamado ‘Chiva’ que por las noches circula con la música a todo volumen.

A pocos metros de la Torre del Reloj encontrarás el puerto. Desde allí salen diariamente los barcos, barcas y yates hacia las Islas del Rosario, rumbo al ‘Mar Caribe’.
Podrás contratar las excursiones directamente en el puerto, en el hotel o en las agencias de viaje de la zona. 

Excursiones a las Islas del Rosario

Excursiones a las Islas del Rosario

Hay varias opciones para visitar las Islas del Rosario. Puedes contratar una excursión durante el día, realizar una escapda rápida por la noche para bañarte en plancton luminiscente, y también puedes alojarte allí unos días. 
Hay diferentes precios en función si te desplazas en autobús o en barca, y como siempre te tocará negociar la tarifa. 
El viaje en bus hasta Playa Blanca lo tienes por unos 30-50.000 COP, y la excursión que incluye varias actividades por unos 150.000 COP. Si vas en lancha el precio es más alto y ten en cuenta que para entrar al Puerto hay que pagar la ‘Tasa Apeadero’ de 15.500 COP.

Pasar una noche en una habitación doble de hotel 4* en una de sus islas con todo incluido está a partir de 200€. También puedes dormir por mucho menos en pequeñas cabañas en Playa Blanca tipo hostels sin ningún confort pero con todo el encanto que le rodea.  

Baru sigue siendo península y es donde se encuentra Playa Blanca, una larga extensión de arena blanca bañada por el Mar Caribe. Puedes llegar por carretera y te recomiendo que contrates el viaje organizado. A lo largo de la playa se alinean barracones de 1 altura donde encontrarás chiringuitos, improvisados hostels, pequeños restaurantes, escuelas de buceo y empresas de actividades para visitar las Islas del Rosario en lancha.

Excursión de 1 día
Salimos temprano desde el hotel en micro bus hacia Playa Blanca. Desde allí nuestro grupo de 5 personas subimos a una pequeña lancha y nos llevaron a hacer snorkel por un arrecife de coral. Vimos infinidad de peces de colores y disfrutamos del mar azul y de su perfecta temperatura. El tiempo de la actividad lo puedes ir consultando con el grupo y el patrón de la lancha, por lo que intenta quedarte el máximo de tiempo en el arrecife.

De allí pasamos junto a varias islas hasta llegar a la minúscula islita de Tolum, con una mini playa repleta de nativos que te cobran por todo. Tienen unas hamacas dentro del agua y te sirven ostras y mariscos a precios elevados. Pregunta antes de aceptar ya que te intentan regalar una ostra y luego te la cobran. Nos tomamos una cervecita y disfrutamos de un largo bañito hasta que partimos a otra isla, la del hotel Agua Azul. Esta islita estaba más tranquila y sin tantos vendedores, por lo que pudimos dar un paseo y tomar el sol. Para la comida volvimos a Playa Blanca donde tenían preparado un rico pescado con vistas al mar. Después del tiempo libre para la siesta regresamos sobre las 16.15h y llegamos a Cartagena a las 18h, gracias a la improvisación del chofer que para evitar los atascos se inventó una ruta por los barrios de las periferias más humildes de la ciudad. 


Excursión de 1 noche de hotel en Islas del Rosario
Desde otra agencia contratamos 1 noche en el hotel Cocoliso en la isla Playa Grande de las islas del Rosario. Salimos desde el muelle a las 08:10h y en 1 hora llegamos al hotel. Nos dieron la bienvenida poniéndonos la pulsera de todo incluido. La habitación y la comida fueron correctas y el lugar una maravilla. Sin playa un improvisado muelle con hamacas nos daba acceso al mar. Entre los jardines del hotel nos encontramos hamacas bajo las palmeras y en el centro del complejo una piscina con Pool-bar donde tomar cocteles. No nos entraba la cerveza por lo que tocó Ron y algún chupito llamado ‘el tablazo’.
A 1 minuto del hotel se encuentra una laguna donde por las noches despejadas puedes bañarte en plancton luminiscente. 
Disfrutamos de un día de relax en el Caribe!



Se cumplió nuestra primera semana de viaje y aprovechamos para lavar la ropa en una pequeña lavandería junto al hotel por 4.500 COP el kilo. 

Con una buena cena nos despedimos de Cartagena de Indias.

También queríamos visitar las islas de San Bernardo pero no nos cuadró ya que están mucho más alejadas. Tienes que llegar por carretera hasta la península de Tolú y tomar una barca. Desde el puerto de Cartagena los sábados sale una barca hasta la Isla Múcura si el mar lo permite, con un trayecto de unas 4 horas.  
Otra excursión que puedes realizar es la visita al Volcán de Totumo a 40 Km de Cartagena, donde te puedes bañar dentro del cráter repleto de barro gris. 


Al día siguiente volámos temprano hacia la isla de San Andrés. Un taxi nos llevó al aeropuerto internacional Rafael Núñez situado a 5 Km del centro en 8 minutos (13.000 COP). Nos comentó que en hora punta se puede llegar a tardar más de 1 hora, por lo que a quién madruga el tráfico le ayuda. 


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Isla San Andres

Isla de San Andrés 

Antes de embarcar al avión que nos llevaría a San Andrés tuvimos que pagar en efectivo la tasa de 40.000 COP por persona. Nos entregaron un documento que tuvimos que enseñar para ir a Providencia y guardar hasta la salida de San Andrés. 

Aterrizamos hacia las 11h en el aeropuerto Gustavo Rojas de Pinilla, que está a 2 Km del centro. A pesar de la calor nos animaos a ir caminando y tras 12 minutos atravesando un barrio dejábamos las maleteas en el hotel.
El centro está en las primeras calles junto a la Playa Spratbay y el Puerto; y cuanto más te alejas los estratos son más bajos y los hoteles más baratos.

La isla de San Andrés es pequeña, cuenta con 26 Km2 y la puedes recorrer en unas 2.15 horas en un carrito de golf. Al este de la isla se encuentran las playas de arena blanca y las aguas más tranquilas, y al oeste todo es piedra volcánica y el mar está algo más agitado. Es una isla muy turística, y en ambas partes encontrarás hoteles, hostels y grandes resorts.

Una vez nos instalamos dimos una paseo por el centro y alquilamos un carrito de golf para el resto del día. Nos entregaron un pequeño mapa y nos dijeron que para regresar no había pérdida. 
A la velocidad punta de un carrito de golf nos pusimos rumbo al norte por la carretera principal y dimos la vuelta a toda la isla. Sin puertas y acompañados por la brisa del Mar Caribe fue una buena forma de conocer San Andrés.



En la parte oeste paramos para bañarnos y realizar snorkel. El acceso al mar era a través de una escalera entre las rocas (sin vigilancia / sin pagar).

En el mapa que te dan de la isla recomiendan varias visitas: la Casa Museo Isleña, la Cueva de Morgan, la Bahía el Cove, la Piscinita, el Hoyo Soplador, la Punta Sur, el Sector de San Luis y el Rocky Cay. Está enfocado al turista por lo que ten en cuenta que cobran por todo.

Seguimos la ruta y en la parte Sud-Este de la isla paramos a comer un corrientazo en un restaurante que vimos repleto de isleños. Nos atrevimos con la especialidad de la isla, el rondón, pero no fue una gran idea. Es el plato típico que daba mucha energía a los isleños; como una sopa blanca de pescado con plátano, patata y un toque de pimienta.  

Lo bueno del carrito de golf es que lo aparcas donde te conviene.
Seguimos hacia el norte y paramos en las playas de San Luis, junto a Rocky Cay. Al ser domingo estaba repleta de familias disfrutando de la playa y con la música a tope. Desde allí pudimos ir caminado por el mar hasta un pequeño islote simplemente para hacer un poco de ejercicio.

De regreso a la ciudad teníamos como referencia el Puerto para devolver el carrito de golf. De repente empezó a diluviar y en pocos segundos nos quedamos duchados de arriba abajo, por lo que seguimos bajo el gran chaparrón en busca del punto de entrega.

Por la tarde nos conectamos a internet e hicimos la reserva para el día siguiente del ferry a Providencia. Puedes consultar los días de salida en www.conocemosvavegando.com. 
Realizamos la reserva pero no nos aceptaba el pago con tarjeta, por lo que fuimos a investigar el lugar de salida. Llegamos al punto indicado y no había nadie. A todos los que preguntábamos no querían darnos información de esta compañía por lo que nos fuimos con la incertidumbre si al día siguiente navegaríamos. 
Te confirmo que el punto de salida del catamarán es en la zona del Puerto ‘Toninos Marina' y tienes que llegar con 1.40h de antelación. Pagamos antes de embarcar con tarjeta la ida y vuelta por 80€ por persona.

San Andrés es una isla de ‘Dutty Free’ donde puedes comprar perfumes, alcohol, tabaco y ropa. Nos resultó más barato que en España pero no tanto como en Andorra. En los días que estuvimos estaba lleno de turistas brasileños y seguramente los productos allí eran mucho más baratos ya que no paraban de comprar. Nos sorprendió que habían tiendas especializadas en decoración de Navidad en el mes de octubre.


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Isla Providencia, The Paradise

Providencia, The Paradise

A la mañana siguiente nos levantamos bien temprano, nos tomamos 1 pastilla de biodramina y dejamos la maleta grande en la recepción del hotel de San Andrés. Fuimos en busca del catamarán con 2 mochilas pequeñas provistas de lo necesario para pasar 3 días. 
Tal y como vimos en su web allí estaban, y por lo visto nadie pudo pagar la reserva online. Las plazas del catamarán son limitadas por lo que si te interesa viajar es mejor que hagas la reserva. En el momento de pagar nos entregaron una ‘bolsa’ de agua y una pastilla de biodramina que alertaba de un viaje movidito. El ‘crucero’ duró algo más de 3 horas y no fue nada placentero. Era como estar balanceándote en el columpio de Heidi. No puedes hacer más que intentar no fijar la vista, mirar hacia las nubes y respirar hondo en cada ola. Varias personas vomitaron, y la tripulación muy atenta rápidamente atendía a quien lo precisaba. A la vuelta un isleño nos recomendó ir en la parte de atrás, sin aire acondicionado ni butacas cómodas pero por lo visto es donde menos te mareas, y por suerte el viaje es menos accidentado.
Si dispones de presupuesto y las condiciones de aterrizaje lo permiten puedes mirar de llegar en una pequeña avioneta desde el aeropuerto de San Andrés, y tan sólo tardas 30 minutos. 

Varios turistas que conocimos hacían escala en San Andrés tan sólo para llegar a Providencia, y te lo recomiendo, ya que todo el tiempo que estés te pasará volando.

Llegamos a Providencia!
Aquí descubrimos nuestras playas preferidas, sin masificaciones ni vendedores ambulantes. Es un verdadero relax.
Providencia es una isla fantástica, diferente a toda Colombia.

Los isleños de Providencia tienen su propio idioma y encontrarás a varios ‘Rastafaris’. Son muy amables, te ayudan en todo y siempre sonríen. Si vas con estrés ellos ya se encargan de recordarte que sin prisas va todo mejor.

Es una isla para disfrutar del descanso, del Mar Caribe y de tus vacaciones.

Si eres submarinista o quieres iniciarte este es el lugar ideal ya que cuenta con el tercer arrecife de coral más grande del mundo. Encontrarás varias escuelas a buenos precios.

En Providencia verás ‘el mar de los 7 colores’. Podrás apreciar las diferentes tonalidades del mar, sobre todo desde Cayo Cangrejo.
Nos comentaron que la mejor época para disfrutarlo es durante el mes de abril, pero en octubre estuvimos la mar de bien. 
Los sábados manda la tradición realizar carreras de caballos en la playa, y resulta que el único veterinario de la isla es español.

Para los desplazamientos puedes ir en taxi o bien en moto-taxi, y si lo prefieres podrás alquilar una moto o un carrito de golf.
Verás que en Providencia no se puede construir edificios de más de 2 alturas, por lo que todas las construcciones son pequeñas. Los negocios deben estar regentados por los isleños y los grandes inversores dependen de ellos. Es un lugar tranquilo donde puedes estar muy seguro, descansar en las playas sin que nadie te interrumpa y disfrutar del Paraíso. 


Desembarcamos a las 12h y nos esperaba otro control policial para permitirnos el acceso. Nos entregaron un mapa de la isla y nos desearon una maravillosa estancia.  
Justo al desembarcar vimos a mano izquierda un puente de madera flotante que proporciona acceso al barrio de Santa Catalina. A 5 minutos caminando está el centro, pero no es un lugar turístico para visitar. Allí puedes encontrar los 2 únicos bancos de la isla, y si no llevas efectivo también tienes un cajero junto a la salida del ferry. En el resto de la isla no encontrarás otros, y recuerda que la mayoría de los pagos se hacen en efectivo.

Los taxis y mototaxis te esperan a tu llegada. Los precios son lineales por lo que en esta isla no hay mucho que regatear. Puedes intentar bajar algunos pesos pero no es lo habitual. Nosotros nos animamos con la mototaxi ya que sólo llevábamos 2 mochilas. Bill Clinton, un joven isleño de 1,90m y más feliz que nadie, nos llevó a los 2 en su moto hasta el hotel ubicado al otro lado de la isla.
El precio del taxi tanto del puerto o del aeropuerto a cualquier lugar de la isla es de 25.000 COP, y de una mototaxi de 10.000 COP. El resto de desplazamientos por la isla depende de la distancia, pero se aproximan a los importes indicados. 
Valoramos alquilar una motocicleta pero nos resultó más cómodo y económico desplazarnos en mototaxi. Las encontrábamos por toda la isla y en una ocasión le pedimos a un isleño que nos consiguiera una. Al coincidir varias veces con el mototaxista Bill Clinton al final quedábamos a una hora para que nos pasara a buscar y nos iba de fábula. 

El mejor hotel de la isla según Tripadvisor es el Deep Blue, y también el más caro. Para mi gusto la zona donde se encuentra está aislada pero sí que tiene muy buenas vistas a Cayo Cangrejo.

Te recomiendo la zona donde nos hospedamos, en ‘Aguas Dulces’, al oeste de la isla.
Al contrario que en San Andrés las pequeñas playas están en la parte oeste. Aguas Dulces es una zona junto a la única carretera donde han construido cabañas y pequeños hoteles. Dispone de una pequeña playa y un mini supermercado con Wi-Fi gratis, abierto de 7-12 y de 17-21h, donde se concentran todos los visitantes. Los precios son algo más caros que en otras partes de Colombia pero tampoco excesivos (agua de litro 6.000 COP, birras 3.000 COP, Pizza 24.000 COP, birras en el bar por 5.000 COP). Puedes comer en un pequeño chiringuito que hacen unos bocadillos de pollo buenísimos. Verás que hay muchos perros callejeros que no hacen nada, tan sólo saludan y buscan la sombra.
También puedes encontrar algunos restaurantes como las cabañas de Miss Elma que están junto a la única playita del pueblo, y tiene una terraza perfecta para ver la puesta de sol.
Una de las noches cenamos en el restaurante de Donde Martin, de precios algo más elevados pero lo disfrutamos. Uno de los platos típicos de la isla son las muelitas y allí las probamos al ajillo. Son las pinzas del cangrejo guisadas, no llenan mucho pero son muy sabrosas y fáciles de comer. 

Nuestra cabaña estaba en 2ª línea de mar, en una zona muy tranquila con cantares de cientos de ranas durante la noche. Gluoop, gluuop, gluuop…. nos contaron que las ranas hacen gluoop porqué quieren más agua y por lo tanto te avisan que va a llover. Las lluvias del Caribe son intensas pero breves; con paciencia y una cervecita verás que las nubes desaparecen. 

Dejamos las mochilas en la cabaña y visitamos el centro en 2 minutos, ubicando el supermercado y la playa. Un mototaxi nos llevó a nuestro lugar preferido: El Divino Niño.
El Divino Niño es un chiringuito de mariscos y pescados en la zona de South West Bay, en la playa más grande de la isla. Creo que allí no hay supermercado, pero sí varias cabañas y restaurantes, por lo que es el otro buen sitio donde te recomiendo alojarte.
South West Bay te ofrece una larga playa de arena blanca junto a aguas tranquilas donde las palmeras te hacen de sombrilla. Encontramos una ‘cocina central’ donde preparaban los mariscos que luego se sirven en los chiringuitos. Nosotros repetimos 2 días en el Divino Niño, y si hubiéramos estado 1 semana seguro que los 7 días habríamos comido allí. Los Chiringuitos abren hasta las 17h por lo que es para realizar la comida del día, en bañador y con gafas de sol, a orillas del Mar Caribe.
Allí comimos el ‘mixto de marisco’ por 50.000 COP compuesto de ensalada, arroz hervido en coco, plátano macho frito, 1 pescado a la parrilla, caracol de mar con salsita y media langosta. Si pides para 2 personas te ponen 1 pescado más por 10.000 COP extra. La verdad que con este platazo ya casi no cenábamos.



A unos 100 metros de la orilla hay unas rocas que forman una diminuta islita. En uno de los baños me aventuré a dar la vuelta nadando con mi super equipación de snorkel. Pude ver varios bancos de peces, plantas y coral, hasta que pase por encima de una grieta donde se me apareció una tintorera de algo más de 1 metro. Vaya susto! No paré de nadar hasta llegar a la orilla, y fue cuando descubrí lo valiente submarinista que soy. 

Uno de los días de playa conocimos a un grupo de italianos que estaban en unas cabañas en la zona South West Bay. Nos recomendaron cenar en el restaurante Caffe Studio gestionado por una canadiense y su marido isleño. Ellos habían contratado por 50.000 COP por persona una excursión en barca que rodeaba toda la isla con paradas en Aguas Dulces, Cayo Cangrejo y Manzanillo; pero nosotros preferimos ir por nuestra cuenta desplazándonos por carretera.
Por eso al día siguiente a las 9h teníamos a Bill Clinton frente a nuestra cabaña y nos llevó al muelle del hotel Deep Blue donde contratamos al barquero que nos acercó en 5 minutos a Cayo Cangrejo. Si el mar está tranquilo y estás en forma puedes alquilar un kayak, pero aquel día no era el indicado. Negociamos el precio para que nos llevaran por 70.000 COP, y quizás podríamos haberlo rebajado más. En el trayecto nos ofreció alquilar el equipo de snorkel pero ya teníamos el nuestro.
Cayo Cangrejo es un mini islote rodeado de aguas cristalinas y coral, donde no hay ninguna playa. Nos dejó en el muelle y todavía no había llegado nadie, por lo que disfrutamos de las 2 primeras horas en tranquilidad absoluta. Lo primero que hicimos fue subir a su cima, en apenas 3 minutos llegamos a una roca que era el punto más alto. De allí hay unas vistas maravillosas de 360º y entendimos porqué le llaman 'el mar de los 7 colores'. Todas las tonalidades de mar estaban bajo nuestros pies. Una maravilla!
De vuelta al apeadero nos pusimos el equipo de snorkel y bajamos al mar por unas escaleras. Cerca del apeadero apenas cubre y estás a 2-3 metros del suelo. Allí tuvimos nuestro primer contacto con 4 tortugas marinas, de unos 60cm. Estuvimos más de 1 hora siguiéndolas en sus inmersiones en busca de plancton y acompañándolas a la superficie para tomar aire.
También vimos varias rayas de unos 70cm que removían la arena antes de cambiar de lugar. 

A media mañana empezaron a llegar más turistas y a la hora que nos marchamos llegaban nuestros amigos italianos con el tour. En el apeadero habían abierto un pequeño mostrador donde vendía bebidas y nos reclamaron la entrada obligatoria a Cayo Cangrejo de 17.000 COP por persona. 
A la hora acordada nos vino a buscar el barquero y en el viaje de regreso le pagamos lo acordado.
Mientras esperábamos a un mototaxi nos tomamos una cervecita en las hamacas de la terraza del hotel por 6.000 COP cada una, muy agradable y con unas vistas inmejorables.

De allí fuimos a la zona Sur que nos faltaba por visitar, Manzanillo.

Es la playa más salvaje situada junto a un manglar y repleta de palmeras. Ten en cuenta que si la marea está alta apenas queda playa.
Cuando llegamos no había nadie. Allí encontramos el famoso chiringuito ‘Roland’s’, donde un rastafari pasaba el tiempo alimentando una gran hoguera escavada en medio del chiringuito, sin mucho sentido ya que hacía calor. 

Disfrutamos del baño, las vistas y la tranquilidad, y acabamos en una de las tumbonas rudimentarias de Roland’s tomando una cerveza mientras sonaba Bob Marley.

En Aguas Dulces encontrarás varios centros de buceo. Una pareja alemana nos recomendó la experiencia y uno de ellos sin título no tuvo problema para realizar varias inmersiones. Un día hicieron 2 inmersiones en una zona con tortugas y langostas, y el segundo día les llevaron a una zona repleta de tiburones. Nos enseñaron las fotos junto a tiburones de 3 metros a su alrededor. Si te atreves ya sabes dónde tienes que ir a bucear.

Nos faltó poder disfrutar de 3 días más en la isla, aunque exprimimos al máximo nuestro tiempo.
  
De regreso a San Andrés nos quedaba 1 día entero antes de volar hacia Panamá.
Estuvimos a punto de contratar la salida en barca para visitar la Isla de Johnny Cay y el Aquario, pero lo vimos demasiado turístico, con mucha gente y sin el encanto de Providencia.
Al final disfrutamos de nuestro último día en Colombia en la Playa de arena blanca junto al hotel.


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domingo, 19 de agosto de 2018

Panama 1 dia

1 día en Panamá

Volamos desde San Andrés al aeropuerto internacional de Tocumen con la compañía Copa. (141€ cada uno).
No teníamos apenas tiempo ya que el vuelo de regreso a casa salía a las 17h del día siguiente, por lo que el plan era centrarnos en visitar el centro histórico. Aparcamos para otro viaje las visitas a San Blas y a Bocas del Toro.

En Panamá la moneda es el Balboa (PAB), aunque se utiliza el Dólar Americano. Todo se paga en U$D, incluso los cajeros te dan dólares.

Para evitar ir cargados dejamos las maletas en la consigna del aeropuerto situada en la planta baja por 5$ las 24h. Con una pequeña mochila salimos en busca del autobús al centro. Como verás no está explicado las conexiones en autobús, por lo que te recomiendo no pierdas tiempo y tomes un taxi o un Uber.
Quisimos evitar el taxi y elegimos el bus para pagar mucho menos. El tráfico en Panamá es mega caótico por lo que nos pasó factura llegar en hora punta.
Uber funciona perfectamente, lo utilizamos un par de veces y el precio es más bajo que el de los taxis. Para que te hagas una idea el taxi del aeropuerto al centro ronda los 35$, y la vuelta al aeropuerto desde el Casco antiguo sin tráfico en un Uber nos costó 15$.
Si te vas a mover por la ciudad en transporte público necesitarás una tarjeta recargable llamada ‘RapidPass’. Infórmate donde puedes conseguirla y como utilizarla.  

Panamá es una ciudad de grandes rascacielos, con mar pero sin playa.
Elegimos un hotel en el Casco Antiguo, un acierto visto el caos circulatorio y la inseguridad aparente de algunas zonas (evita el Chorrillo).
En el Casco Antiguo está la residencia del Presidente de Colombia, por lo que está todo muy bien cuidado y con policías en cada esquina.
Tal y como nos informaron puedes pasear a cualquier hora sin ningún problema.
Los edificios son todos coloniales, la gran mayoría en plena restauración. Durante la mañana visitamos todas sus calles bajo los rayos abrasadores del sol, y con vistas a la zona  financiera de altos rascacielos.
Encontrarás el Paseo de las Bóvedas y la Plaza de Francia, antiguo fuerte junto al mar con puestos de artesanía de las mujeres Kunas.  

Si tienes tiempo puedes visitar el Canal de Panamá, el Causeway de Amador (4km de espigón), y la Panamá Vieja. También el famoso ‘Mercado del marisco’ con muchos puestos que ofrecen ceviche.


Como curiosidad podrás ver circulando los últimos ‘Diablos rojos’, los antiguos autobuses escolares americanos tuneados.  




sábado, 18 de agosto de 2018

Consejos para viajar a Colombia

Consejos para viajar a Colombia

Espero que los siguientes temas te resulten útiles para preparar tu viaje a Colombia.


Antes del Viaje
Revisa que tu pasaporte se mantenga en vigor más de 6 meses. 
En el 2017 no necesitamos visado para entrar a Colombia ni a Panamá, pero infórmate bien y revisa la situacón si haces escala en USA u otro país.

Al aterrizar en el aeropuerto de Colombia tienes que presentar una serie de documentos: tu Pasaporte, el billete de salida del país, el formulario que te facilitan en el avión para indicar el dinero en efectivo del que dispones, y dónde vas a estar hospedado (indica el lugar de la primera noche y si te preguntan más entonces les explicas la ruta que tienes programada). 

Infórmate de las vacunas con tu médico unas 10 semanas antes del viaje, ya que algunas necesitan de un tiempo para que te hagan efecto. Nosotros nos vacunamos de la fiebre amarilla para tener la cartilla que nos pedían para entrar al Parque Tayrona, pero es posible que ahora ya no sea obligatoria.

Como siempre te recomiendo que lleves fotocopiada tu documentación, los vuelos y las reservas, además de tenerlas guardadas en tu email con toda la información que puedas necesitar (seguros, contacto de tu banco, teléfonos, etc). 


Equipaje para el avión
Pasaporte, billetes de avión y reservas de hotel.
El viaje es largo: recuerda llevar el cargador de móvil con USB y tus auriculares.
Ebook o libro.
Chiclets y Halls.


Maleta
El clima en Colombia es caluroso, por lo que lleva ropa cómoda y de verano. 
Puedes encontrar lavanderías que en pocas horas te lavan la ropa por unos $4.500 el kilo.
- Necesitarás una bolsa de viaje o mochila pequeña para las excursiones a la playa.
- Un cinturón porta-documentos para proteger bajo el pantalón tu pasaporte, visas y dinero.
- Una mochila sumergible para poder hacer snorkel tranquilo o bien una bolsa especial ‘X3’.  Nosotros pusimos los móviles dentro de la X3 y junto con el resto de ropa dentro de la mochila sumergible y funcionó perfecto, pero asegúrate bien de cómo se debe cerrar la bolsa y haz alguna prueba en casa.
- Medicamentos: los personales y los que te recomiende tu médico. En nuestro caso llevamos un pequeño botiquín con: colirio, crema ‘Tigre’, Betadine, algunas gasas y vendas, tiritas y Compeed, ibuprofeno, paracetamol, 4 sprays anti mosquitos con Deet (Relec), Fortasec (aunque en caso necesario es mejor tomar arroz, plátano y suero), Malerone (según nuestro médico), 2 cremas solares de 50, after sun, y antibiótico por si acaso (Ciprofloxacina). 
Recuerda que primero nos ponemos la crema solar y luego el ‘Relec’ para los mosquitos, respetando el tiempo que indica en el prospecto entre spray y spray. Digamos que la crema solar sería como el desodorante y el Relec sería como la colonia, que nos la ponemos al final.
También Biodramina para el ferry a la isla de Providencia.
- ‘Cleanex’, 2 rollos wc, tijeras y pinzas.
- Neceser: gel de baño de 250ml, pasta y cepillo de diente, desodorante, colonia, kit afeitar. 
- 5 pinzas de la ropa (le dimos varios usos).
- Ropa de verano
- 1 jersey, y alguna camiseta de manga larga o pantalón fino largo.
- Toalla y bañador, chanclas con velcro, chanclas y bambas. (fui todo el tiempo con chancletas).  Ten en cuenta que en Tayrona seguramente las bambas o botas de montaña se te van a llenar de barro.
- Kit de snorkel y licra (mejor de manga larga y color claro) para protegerte del sol.
- Gorra y gafas de sol.
- Chubasquero y paraguas extensible. También si tienes funda impermeable para la mochila. Mira que cuando llueve, llueve!
- Una linterna (la app del móvil) y/o un frontal.
- Una batería extra para recargar el móvil.
- Adaptador de corriente americano y un ladrón, para cargar varios ‘móviles’ a la vez. 
- Un par de candados, necesarios para poder utilizar las taquillas en el parque Tayrona. 
- Algunas bolsas de plástico para ir separando la ropa sucia y los zapatos.
- Ebook o libro: al ser Gabriel García Márquez uno de los escritores más reconocidos de Colombia yo me llevé ‘Los 100 años de Soledad’ y ‘Crónica de una muerte anunciada'. 
- Descárgate las APPs de: Uber, mapas, cambio divisa, linterna. 


Los colombianos 
Los colombianos son serviciales y sonrientes.
Es una población feliz que disfruta compartiendo el tiempo charlando con los que les rodean.

En Colombia existe una gran diferencia social y se ve reflejada en los barrios, que se dividen en 6 estratos. El sueldo base está sobre los 300€ al mes.


Seguridad
No tuvimos ningún problema y si te mueves por las zonas indicadas no los tendrás. 
Pregunta en el hotel por las zonas más recomendadas. Evidentemente estas zonas están enfocadas a los turistas y los precios son más altos que en otros barrios.

Es mejor que lleves a mano un pequeño monedero con el dinero que vas a utilizar durante ese día, y de esta forma te sirve de señuelo por si tienes algún ‘susto’. 
Recuerda que no tienes que entregar tu pasaporte a nadie, ni si quiera a un policía, a no ser que sea en la misma comisaría o en el hotel.
Si necesitas sacar dinero hazlo siempre en un cajero que esté dentro de un banco, no utilices los cajeros de la calle o ventanillas exteriores. Si has de cambiar divisa busca un lugar seguro, es preferible hacer el cambio en un lugar de confianza aunque la comisión sea algo mayor.


Hora 
Cuando llegas hay que ajustar el reloj. Respecto a Barcelona son 6-7 horas menos. 
En Colombia sale el sol a las 5h de la mañana y anochece sobre las 18h.
A las 6h desayunan, sobre las 06.15h los niños van al colegio y la comida la realizan sobre las 12h. Cenan a las 19h y se van a dormir sobre las 21.30h. 
Los turistas siempre encontramos restaurantes para cenar, pero sobre las 21h cierran las cocinas.
Los comercios y servicios al turista abren todos los días, aunque los domingos suelen cerrar al medio día.


Moneda
La moneda en Colombia es el peso colombiano (COP). El cambio de 1€ estaba a 3.500 COP. 
Para calcular mentalmente de forma rápida el cambio cuenta que aproximadamente 3.000 COP es 1€, 10.000 COP son 3€, 20.000 COP son 6€, y 50.000 COP son 15€. 

Llevarás miles de pesos ya que el billete más pequeño es de 1.000 COP. También te harás con monedas pero no se utilizan tanto. Te recomiendo tener siempre a mano y separado varios billetes pequeños de 50.000, 20.000, 10.000 y 1.000 para los pequeños pagos. 

En hoteles, restaurantes y tiendas se puede pagar con tarjeta. Los cajeros te dejan sacar 300.000 COP de una y creo que el máximo en el mismo día son de 900.000 COP. En los aeropuertos puedes aprovechar para cambiar divisas.

El galón gasolina está a 8.400 COP. 1 galón son 4,54 litros, por lo que 1 litro de gasolina cuesta 0,53€. 


Propinas
A la propina le llaman ‘con servicio’. 
En los restaurantes a veces te preguntan si aceptas ‘con servicio’ y te calculan un porcentaje sobre el total de la cuenta. En algunos casos te lo cobran sin consultar, pero puedes pedir que lo anulen. Fíjate bien ya que en más de una ocasión pagué el 'con servicio' y luego les dejé propina.


El regateo
Hay que negociar todo o al menos ver si existe la posibilidad. No en todos los lugares se puede negociar pero es mejor que lo intentes.
En los taxis es importante dejar bien claro el precio antes de subir y si es necesario por escrito. Si dispone de taxímetro mejor solicita que lo utilicen. 
En general estate atento con el cambio, asegúrate bien del importe que das y lo que te tienen que devolver.


Transporte
Puedes desplazarte en bus, taxi y en Uber (si te descargas la App y pagando en efectivo).
Es curioso observar la vida cotidiana de Colombia mientras te desplazas por carretera. 
Ten presente que el tráfico en hora punta es caótico. 
Los vehículos respetan el sentido de la carretera pero las preferencias, stops y semáforos ya es otra historia. Para cruzar las calles como peatón no hay mucho problema pero fíjate por donde lo hacen los colombianos. 

Las busetas blancas son buses que hacen un recorrido determinado. No tienen parada fija, paran según les avisan los clientes y el acompañante del conductor anuncia el recorrido. Si quieres bajar le gritas ‘Párame en la siguiente esquina!’. Es muy barato además de curioso. Nos subimos en una buseta en Santa Marta y fue muy entretenido.

Puedes encontrar vuelos internos a muy buen precio. Las principales compañías que puedes consultar son: Viva colombia, Avianca, Iatam, Satena, y Copa.
El personal de los aeropuertos se toman su trabajo con calma. La mayoría de pasajeros viajan con grandes maletas y el check-in se hace lento. Tenlo en cuenta y llega con un mínimo de 2 horas aunque tengas un vuelo interno.


Hoteles 
Reservamos los hoteles por Booking.com. Se puede ir directamente al hotel y negociar pero has de invertir más tiempo. En Colombia puedes dormir barato pero ten en cuenta que cuanto más cerca del centro más elevados son los precios.


Alimentación
Los desayunos suelen ser potentes, con huevos, arepas o pan, fruta, jugo y café.

Sobre las 12h es la hora de comer, y los colombianos suelen elegir entre el menú del día llamado ‘Corrientazo’ o por la ‘comida callejera’ que los vendedores ambulantes sirven en platos de poliespan.
El Corrientazo o ‘menú corriente’ lo sirven entre las 11.30 y la 13h. Se come de forma rápida (en 10-15 minutos) y se puede llegar a compartir mesa. De entrada te sirven una sopa bien caliente con el ingrediente básico, el maíz, ideal para el momento del día que hace más calor. Le sigue un plato completo con carne, arroz hervido en coco, plátano macho y algo de ensalada. Te suelen servir agua de panela o algún batido. No va incluido el postre ni el café.
El precio está entre los 3 y 4€. Nuestro primer ‘Corrientazo’ fue en el paseo marítimo de Santa Marta y nos costó 10.000 COP. 

Comer en Colombia es barato. La alimentación está basada en el maíz y el arroz. Podrás disfrutar de ceviches y arepas. El plato típico es la ‘Bandeja Paisa’, un bandeja con bacon, filetes de ternera, arroz, huevos fritos, alubias rojas y aguacate.
A la ternera le llaman ‘carne’, y cuando es otro tipo de carne le dicen pollo o cerdo.
Existen multitud de panaderías y cafeterías donde te ofrecen panes de queso, empanadas, papas rellenas y arepas.
También encontrarás por todas partes ‘puestos callejeros’ donde la especialidad son las empanadas.
Aprovecha y disfruta de los helados y los zumos de frutas.

El ‘Raspado’ es un granizado de hielo ‘callejero’ que lo hacen raspando manualmente un bloque de hielo dentro de un cucurucho de papel, y le añaden líquidos de sabores, fruta cortada, leche condensada y a veces galleta. No nos atrevimos a probarlo por el hielo pero tenía buena pinta.
Recuerda que el agua es la clave de las ‘gastros’, y siempre se aconseja tomarla embotellada; así como la fruta mejor pelada.

Las cervezas colombianas que tomamos son la ‘Club Colombia’ (hay dorada, roja y negra), y la ‘Dorada’.  

Pensé que el café sería fabuloso. Tomamos algún que otro buen café pero seguramente no acertamos con los lugares. La mayoría lo sirven de melita y le llaman ‘tinto’. En las cafeterías Juan Valdes, turísticas y de precios triplicados, puedes tomar el café expreso. 


Wi-Fi / SIM
Encontrarás Wi-Fi en hoteles y restaurantes.
También puedes adquirir una tarjeta Sim a buen precio. Nosotros preguntamos en el aeropuerto de Medellín y nos enviaron a una pequeña tienda de regalos. Allí nos explicaron los diferentes tipos de tarifas y adquirimos una ‘Sim Claro’ con 500 MB por 26.000 COP.


Electricidad
Necesitarás un adaptador de corriente americano.


Curiosidades
Encontrarás botellas de agua en un plástico más fino al que estamos acostumbrados, y verás que también venden el agua en bolsas a mejor precio. 
El ‘agua de panela’ es agua con un tipo de ‘azúcar marrón’, está muy rica.
A los refrescos le llaman ‘gaseosas’. Prueba el de manzana, es mi preferido. 
No dejes la oportunidad de disfrutar de los zumos, batidos y helados.
Un ‘tinto’ es un café colombiano tipo ‘melita’.
A la ternera le llaman ‘carne’, al pollo ‘pollo’ y al cerdo ‘cerdo’. 

Utilizan la libra en lugar del kilo. Y la gasolina la sirven en galones.

En Colombia en las duchas de los hoteles no encontramos 2 grifos o un monomando para regular la temperatura del agua. Un sólo grifo para abrir y cerrar nos lanzaba el agua a temperatura ambiente.

Hay puestos callejeros que venden ‘minutos’. Tienen varios teléfonos móviles antiguos y te cobran las llamadas a precios más bajos.

Los colombianos tienen expresiones típicas.
En tiendas y puestos callejeros te reciben exclamando: ‘A la orden Patrón!‘.
Y si te dicen 'Ay, que pena’ te estan pidiendo disculpas.


Regalos
Además del ‘pin de nevera’ fácil de transportar puedes encontrar el típico sombrero colombiano. 
Las esmeraldas son la joya típica de Colombia pero salen algo más caras que un pin. 
Si quieres café puedes encontrarlo en los supermercados. 
Y los dulces colombianos son las cocochas.

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Viaje por el Norte de Colombia y el Mar Caribe

Muy buenas, aquí estamos de vuelta! Tras nuestro último viaje a 'Vietnam y Camboya' este año queríamos un cambio de continente,...