domingo, 26 de agosto de 2018

Viaje por el Norte de Colombia y el Mar Caribe

Muy buenas, aquí estamos de vuelta!

Tras nuestro último viaje a 'Vietnam y Camboya' este año queríamos un cambio de continente, y gracias a las recomendaciones de nuestros amigos nos animamos por Colombia. 

   Gracias Juan!

   Gracias Carlos!

Vuestro país nos fascina!

Colombia es un país enorme por lo que necesitarás más de 1 mes para visitarlo. Su superficie es como Portugal, España y Francia juntos. 
Sólo disponíamos de 17 días por lo que nos centramos en el norte, visitando 2 ciudades bañadas por el Mar Caribe y 3 de sus islas.

Moviéndonos por las zonas turísticas nos pareció seguro, y ya verás que los colombianos te reciben siempre con una sonrisa.
El calor te dará la bienvenida y te acompañará todos los días. 

A la orden Patrón! Nos vamos al Caribe!


Empezamos!



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Colombia: Ruta de Viaje

06/10/2017: al fin llegó el día, Colombia nos espera!

Volamos de Barcelona a Madrid y de allí 10 horas más para llegar a Medellín. 
El cambio de hora nos dio la bienvenida con 7 horas menos, por lo que pisamos la tierra del café a las 19:45h.

Después de varias consultas a amigos y blogs marcamos los lugares que queríamos visitar pero sin un programa establecido. Teníamos el vuelo del día siguiente a Santa Marta y también el vuelo de regreso a casa desde Panamá. A continuación te detallo la ruta que surgió.
Te recomiendo que visites el Parque Tayrona, Cartagena de Indias, las Islas del Rosario y la Isla Providencia. 
Por falta de tiempo aparcamos para un segundo viaje la visita a las ciudades de Bogotá y Medellín, el Eje Cafetero, Caño Cristal, y el pueblito Monpox. 


Ruta realizada



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Llegada a Medellin

Llegamos a Medellín cerca de las 20h hora local (las 3 de la madrugada en Barcelona).
El aeropuerto Internacional se llama ‘Jose María Córdova’. Recuerda que hay otro aeropuerto de vuelos regulares llamado ‘Olaya Herrera’.

A partir de este momento: CALMA, todo con la calma, nada de prisas, ni malas caras, esto va para largo.. RELAX + RELAX + RELAX.

Nos recibió una larga fila para pasar el control de admisión al país donde entregamos los pasaportes y un formulario que nos dieron en el avión para indicar cuánto dinero traíamos. 
Sólo teníamos la reserva de la primera noche de hotel y por lo visto es un problema. Te exigen una reserva o dirección para que te puedan localizar durante toda tu estancia, además de un billete de salida. El agente finalmente nos permitió la entrada pero nos informó que si él quería nos ‘votaba de regreso para la casa’.
Seguimos a otra fila para recibir el equipaje y después un último control policial. 

Dentro del aeropuerto aprovechamos para sacar dinero en un cajero automático y llamar al hotel para que nos vinieran a buscar. Al estar sólo 1 noche reservamos un albergue a 3 minutos del aeropuerto, por la zona del ‘Poblado’. El albergue era muy sencillo pero correcto, con un restaurante donde cenamos los primeros platos colombianos y por la mañana nos pedimos un buen desayuno con arepas, huevos, frutas y café. 

Si quieres ir al centro de Medellín en taxi son unos 45 minutos. Presta atención por la noche y muévete por donde te recomienden. 
Si te quedas varios días puedes visitar la ‘Plaza de las Luces’, el ‘Monumento a la Raza’, la calle peatonal ‘Carabobo’, la ‘Plaza Botero’, el ‘Parque Bolívar’, la ‘Catedral’, el Museo de la Memoria’, y el ‘Pueblito Pisa’ en la cima del ‘Cerro Nutibara’.

Santa Marta y el Parque Tayrona

Santa Marta y el Parque Tayrona

Volamos temprano desde Medellín y tras 1 hora aterrizamos en el aeropuerto 'Simón Bolívar’ de Santa Marta, a 16 km de la ciudad.
Desde el avión apreciamos una zona montañosa de selva con palmeras, y junto a la costa los pueblos bañados por el mar azul del Caribe.

El taxista nos informó que el precio hasta Santa Marta centro eran 29.000 COP y nos llevó al hotel ‘Casa del Escritor’. Pasamos por el ‘Rodadero’, la zona más turística del momento con altos edificios, donde hay más ambiente, fiesta y buenas ofertas de alojamiento y restauración. 

Una vez instalados dedicamos el día para visitar el centro y comprar provisiones para la excursión al ‘Parque Tayrona’.

Santa Marta es la ciudad colonial más antigua de Colombia, y la segunda de toda Sudamérica. Tiene una zona portuaria por lo que las playas no son las más interesantes de la zona. 
El mapa de Santa Marta es como un tablero de ajedrez, donde las calles que van de norte a sur se llaman ‘Carreras’ y las de este a oeste ‘Calles’. Se identifican por números; las carreras van paralelas al mar y empieza por la número ‘1’ junto al paseo marítimo. Para ir a algún punto de la ciudad puedes preguntar por ejemplo por ‘la calle 17 con la carrera 4’.

Visitamos el ‘Museo del Oro’ de entrada gratuita. Nos acompañó el aire acondicionado en varias salas, un buen aliado para reponer fuerzas. También la ‘Catedral Basílica de Santa Marta’ donde está sepultado ‘Simón Bolívar’.

                 

Junto al paseo marítimo comimos nuestro primer ‘Corrientazo’, o también llamado ‘el menú corriente’, por 10.000 COP. Es el menú diario típico en Colombia, y bajo el calor de 40ºC se empieza por una sopa calentita de maíz con carne o pescado, seguido de un plato de carne acompañado de arroz de coco, ensalada y plátano frito.

En la calzada frente a la bahía de Santa está la estatua a los ‘Dioses Tayrona’, en recuerdo a la cultura precolombina. 
En la calle 3 encontrarás la zona de bares y restaurantes donde hay mucho ambiente cuando oscurece.
El Mercado está al norte de la ciudad, al otro lado de la Avenida del Ferrocarril. Hay infinidad de puestos y está repleto de gente. Si vas a visitarlo que sea en hora de luz y estate atento.
Nos recomendaron no ir más allá de la calle 13 hacia la 1, como límite de seguridad, sobretodo de noche. 

No nos dio tiempo de visitar Minca, un pequeño pueblo a 17km en medio de las montañas.  
Tampoco los pueblos costeros Taganga (a 5km), y Palomino, que está a 2h en bus y de camino al ‘Santuario de Flora y Fauna de los Flamencos'.


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Parque Tayrona

Parque Tayrona

El ‘Parque Nacional Natural Tayrona’ está formado por una extensión de 15 hectáreas de selva, montaña y zona marina. Está gestionada por los indígenas tayronas y puedes llegar por carretera o por mar. Ten en cuenta que es una zona ecológica donde no llega electricidad, por lo que disfrutarás de una zona ‘salvaje y rural’ pero sin muchas comodidades.

En el ‘Parque Tayrona’ no hay cajeros, por lo que además del pasaporte lleva dinero en efectivo. No te olvides de varios espráis anti mosquitos, la crema solar y unas botellas de agua, frutos secos y galletas. Allí encontrarás zonas donde podrás comprar bebida y comida, incluso algún restaurante. 

Hay varios senderos para llegar a las playas de Tayrona. Desde el Zaíno es el más accesible y popular, pero también tienes la entrada por Calabazo (un camino más duro y en medio de los manglares que pasa por Pueblito), la entrada por Palangana, o bien puedes llegar en barca desde Taganga.

Nosotros llegamos en autobús. Nos recomendaron esperar a que amaneciera para ir a la zona del Mercado de Santa Marta que es donde está la parada. Dejamos gran parte del equipaje en el hotel y hacia las 7h de la mañana compramos unos panecillos y cruasanes recién hechos y preguntamos por el autobús dirección al ‘Zaino’. Nos subimos y nos dimos cuenta que el conductor no pensaba arrancar hasta que decidiese que habían suficientes pasajeros. Te van a decir que ‘ya sale’, pero recuerda: ‘Calma & Be Happy’. 
El trayecto hasta la entrada del parque dura 1 hora y pagamos al acompañante del chofer 7.000 COP por persona. En principio tienen las tarifas visibles en la parte delantera.

La entrada al parque nos costó 48.500 COP. Enseñamos los pasaportes pero no nos pidieron los libros de vacunas con la fiebre amarilla (puede que ya no sea necesario). La entrada es para 1 sola vez; te puedes quedar varias noches pero si sales tienes que volver a pagar para entrar. 

Si tienes pensado dormir en el parque te recomiendo que antes de entrar reserves el campamento en una mesa improvisada al lado de un bar junto a las taquillas de acceso. Me pareció que todos trabajan unidos, por lo que el precio debe estar fijado. De esta manera podrás hacer la ruta con más calma y poder disfrutar de todas las playitas. 
Nosotros llegamos al campamento de ‘Cabo San Juan de Guía’ a media mañana y ya no quedaban ‘habitaciones’. Por suerte pudimos alquilar una tienda de campaña.



Una vez te dan la pulsera de entrada al parque te das cuenta que para llegar a la zona donde empiezan los caminos hay que andar 1 hora por una carretera asfaltada.
Lo tienen todo estudiado y te esperan los chóferes de unas furgonetas que por 3.000 COP te acercan.
Por la carretera verás algunos hostels en medio de la selva. 







A las 9h empezamos la caminata por el sendero marcado por una pasarela de madera. Hacía mucha calor y la vegetación es impresionante.
Estate atento porque puedes ver algún mono lanzándote ramas y diferentes insectos.

En 1,15h llegamos a ‘Arrecifes’, el primer campamento, y seguimos hasta ‘Playa Piscina’ donde nos bañamos y tomamos el sol.

Recuerda que no te puedes bañar en todas las playas. Verás varios carteles donde indican que existen fuertes corrientes y es importante que los respetes para evitar sustos. 


Hacia las 12:30h llegamos a ‘Cabo San Juan’. Cuenta con 2 pequeñas payas rodeadas de miles de palmeras y un campamento bien organizado.


Al ser domingo nos encontramos con mucha gente que había venido en barca desde Taganga a pasar el día.
A las 16h regresaban todas las lanchas, y por 40.000 COP el trayecto es una opción a tener en cuenta para volver a Santa Marta.

En el campamento el precio de una ‘habitación’ sin baño era de 300.000 COP, pero al no haber disponibilidad nos quedamos con una tienda de campaña para 2 personas por 60.000 COP.
También estaba la opción de alquilar una de las 50 hamacas al aire libre por unos 20.000 COP (todas se encuentran en una sala abierta bajo un techo de paja, pero atento con los moquitos). 

Ten en cuenta que es un campamento y no te dan toallas ni sábanas, los baños son compartidos y las 3 duchas al aire libre sin apenas caudal tienen un horario limitado. Pero la experiencia vale la pena, es una pasada! 
Junto a una gran ‘choza’ central que hace de restaurante te encuentras con un pequeño quiosco donde venden bebidas y cosas para picar, además de cerveza. El alcohol está prohibido en todo el parque, ni tan sólo lo puedes traer de fuera, pero para ellos la cerveza no es alcohol, por lo que bienvenido sea. Salud!
Junto al quiosco hay un cuarto con taquillas para poder guardar las mochilas. Los lockers son free pero necesitas llevar un candado. 
A partir de las 16h el campamento se quedó tranquilo, tan sólo con los que íbamos a pasar la noche, por lo que fue el momento que más disfrutamos del mar caliente y del paisaje. 
Cenamos en el ‘restaurante’ un plato combinado y un zumo de frutas. 

Recuerda llevar linterna ya que la necesitarás en cuanto anochezca. 
Junto a las tiendas de campaña había varias lonas de plástico por el suelo. A las 02h de la madrugada descubrimos que en el caso de lluvia torrencial sirven para tapar las tiendas y evitar dormir en una bañera. Dormimos como pudimos y nos despertamos sobre las 5:30h. Lo mejor de la noche fue el despertar en esta playa paradisiaca y pasear viendo la puesta de sol.




Sobre las 10h nos preparamos para el regreso. Como había llovido mucho estaba todo enfangado y justo nos encontramos a los encargados de los caballos que nos ofrecieron la vuelta sin esfuerzo. Les contratamos cada caballo por 40.000 COP y fue toda una aventura. Mejor que te expliquen cómo frenar y girar antes de arrancar. El guía va detrás, a pie, marcando el ritmo, por lo que el caballo va caminando y al trote. La excursión se podría considerar como ‘deporte de riesgo’ ya que es increíble por donde los hacen subir. Por suerte llegamos enteros a la salida del parque, con las piernas adormecidas tras 1:10h cabalgando. 

Cuando planifiques tu salida del parque ten en cuenta que el último bus hacia Santa Marta pasa sobre las 17h.

Por falta de días no realizamos la excursión de 4 noches por la selva de Sierra Nevada hasta la ‘Ciudad Perdida’. Unos amigos la hicieron y quedaron encantados, pero es un trekking duro y sin comodidades.

Fuimos al hotel a buscar el resto del equipaje y nos subimos a una buseta dirección a la terminal de autobuses. Las busetas son unos mini buses de color blanco, con una ruta establecida pero sin las paradas fijas. El conductor va gritando la ruta que hace y si te interesa lo paras. 
Es curioso hacer el trayecto ya que pagas el billete pasándole el dinero al viajero de enfrente hasta que llega al chofer, y luego te devuelven el cambio de la misma forma. Como no hay paradas fijadas si quieres bajar gritas: ¡Pare en la esquina, hágale el favor! 
Van con las puertas abiertas y suben ‘vendedores ambulantes’ solicitando que les ‘colabores’ con sus productos (agua, chips, mandarinas..). Toda una experiencia de vida cotidiana a la que no estamos acostumbrados.

El bus a Cartagena desde la Terminal de Santa Marta nos costó 30.000 COP con la empresa Brasilia. Hay varias compañías y las puedes consultar en una web pero no nos funcionó para hacer la reserva. El trayecto duró 4:30h ya que hizo una parada en Barranquilla en el momento de mayor tráfico del día. Llegamos a las 17:15h a la terminal de autobuses ubicada a las afueras de Cartagena. 

El tráfico en Colombia es denso, imposible en horas punta, y con una atmosfera repleta de pitidos, motos y coches. Todos respetan el sentido de circulación y los pocos semáforos que existen, pero no las preferencias ni los pasos para viandantes. Verás que hay vida junto a las carreteras: los vendedores ambulantes adornan las calles principales y se pasean ofreciendo cafés, jugos y bollos. Los colombianos colaboran con todos los vendedores; les gusta comprar y consumir en la calle. 


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sábado, 25 de agosto de 2018

Cartagena de Indias

Cartagena de Indias

Llegamos a la terminal de autobuses de Cartagena en hora punta. El taxi sorteó el tráfico durante 30 minutos hasta llegar al barrio de Getsemaní por 17.000 COP.

Cartagena de Indias es la ciudad colonial más bonita que hemos visitado.
Llamada La Heroica verás que es una auténtica maravilla.
Los paseos por sus calles se disfrutan a todas horas. Los edificios te remontan a los años de los marineros y el paso del tiempo queda protegido por la muralla que la rodea. 

Establecimos nuestra base de operaciones en el hotel ‘Casa Baluarte’, situado en el barrio bohemio de Getsemaní, y cuenta con varias ofertas de alojamiento y pequeños restaurantes.
Está bien ubicado ya que en 5 minutos a pie se encuentra la entrada de la muralla y al puerto. 

En dirección contraria, tras 15 minutos de caminata, visitamos el Castillo de San Felipe de Barajas, una fortificación sobre el cerro San Lázaro. Ten en cuenta que hace mucha calor por lo que escoge bien la hora además de llevar agua, crema solar, gorra e incluso paraguas. La entrada nos costó 25.000 COP y paseamos por la fortaleza y sus túneles secretos. Desde lo alto disfrutamos de las mejores vistas de la zona: el barrio de Bocagrande, el mar, la zona financiera repleta de rascacielos, la ciudad de Cartagena de Indias y el contraste con el resto de la ciudad.

Bocagrande es la Miami de Colombia. Cuenta con grandes edificios y centros comerciales rodeados por el mar. Si dispones de tiempo puedes acercarte con un Uber y bañarte en sus playas, aunque no encontrarás el agua cristalina como en las islas del Rosario. 

En nuestra primera visita a Cartagena de Indias entramos por la ‘Torre del Reloj’, donde nos recibió la 'Plaza de los Coches' y el ‘Portal de los Dulces’. Aprovechamos para degustar las cocochas, que son los dulces artesanos típicos de Colombia.
Recorrimos los 11 Km de muralla que rodea la ciudad disfrutando de las vistas. Dentro de la fortaleza está repleto de restaurantes y tiendas a precios de turista.
Para una primera visita te recomiendo que guardes el mapa y te pierdas por sus calles, conocidas como ‘el corralito de piedra’, y descubras las plazas y las casas pintorescas, como la del premio nobel Gabriel García Márquez. 

Ten en cuenta que necesitarás como mínimo 2 días para disfrutar de todo su encanto.





Al entrar al Museo del Oro, que es gratuito, nos atendió un elegante historiador que nos ofreció mostrarnos el museo. Si puedes coincidir con él te lo recomiendo ya que lo pasamos muy bien aprendiendo de sus explicaciones. ‘Essssaaaaaah Toni!’. Al acabar la visita nos llevó a una tienda de esmeraldas que es la piedra preciosa típica de Colombia. Nos pareció interesante ver como confeccionaban las joyas y estaba claro que su objetivo era vendernos sus productos. Al final le dimos a Toni la ‘propina’ de 10.000 COP y dejamos las esmeraldas para el resto del grupo.

Encontramos pequeñas tiendas de suvenires en el Centro Artesanal de las Bóvedas, que en su época fue la prisión de la ciudad. Si te interesa puedes visitar el Palacio de la Inquisición del siglo XVIII por unos 12.000 COP, con la zona del tribunal y las salas de torturas. 


Callejeando encontrarás la Plaza de la Aduana, la escultura de la ‘Gorda de Botero’ y el Museo Naval junto al Templo de San Pedro Claver.

La Iglesia de Santo Toribio, el Camellón de los Mártires y la Plaza de Santo Domingo que es la zona principal del casco antiguo.

También la Catedral Santa Catalina de Alejandría, la Plaza San Diego, la Plaza Bolívar y el Parque Centenario.

Durante nuestra visita estaban construyendo un espectacular ‘Teatro’ a lo circo romano, por lo que igual tienes suerte y puedes permitirte asistir a una de sus representaciones.

Si eres un romántico y disfrutas de los placeres que te brinda la vida seguro que harás un paseo en carruaje. 


Los bares más emblemáticos para tomar una copa y bailar son ‘Tu Candela’, ‘Donde Fidel’, y ‘La bodeguita del Medio’. Y si te va la marcha a niveles galácticos verás que hay un autobús descapotado decorado con flamantes luces de neón llamado ‘Chiva’ que por las noches circula con la música a todo volumen.

A pocos metros de la Torre del Reloj encontrarás el puerto. Desde allí salen diariamente los barcos, barcas y yates hacia las Islas del Rosario, rumbo al ‘Mar Caribe’.
Podrás contratar las excursiones directamente en el puerto, en el hotel o en las agencias de viaje de la zona. 

Excursiones a las Islas del Rosario

Excursiones a las Islas del Rosario

Hay varias opciones para visitar las Islas del Rosario. Puedes contratar una excursión durante el día, realizar una escapda rápida por la noche para bañarte en plancton luminiscente, y también puedes alojarte allí unos días. 
Hay diferentes precios en función si te desplazas en autobús o en barca, y como siempre te tocará negociar la tarifa. 
El viaje en bus hasta Playa Blanca lo tienes por unos 30-50.000 COP, y la excursión que incluye varias actividades por unos 150.000 COP. Si vas en lancha el precio es más alto y ten en cuenta que para entrar al Puerto hay que pagar la ‘Tasa Apeadero’ de 15.500 COP.

Pasar una noche en una habitación doble de hotel 4* en una de sus islas con todo incluido está a partir de 200€. También puedes dormir por mucho menos en pequeñas cabañas en Playa Blanca tipo hostels sin ningún confort pero con todo el encanto que le rodea.  

Baru sigue siendo península y es donde se encuentra Playa Blanca, una larga extensión de arena blanca bañada por el Mar Caribe. Puedes llegar por carretera y te recomiendo que contrates el viaje organizado. A lo largo de la playa se alinean barracones de 1 altura donde encontrarás chiringuitos, improvisados hostels, pequeños restaurantes, escuelas de buceo y empresas de actividades para visitar las Islas del Rosario en lancha.

Excursión de 1 día
Salimos temprano desde el hotel en micro bus hacia Playa Blanca. Desde allí nuestro grupo de 5 personas subimos a una pequeña lancha y nos llevaron a hacer snorkel por un arrecife de coral. Vimos infinidad de peces de colores y disfrutamos del mar azul y de su perfecta temperatura. El tiempo de la actividad lo puedes ir consultando con el grupo y el patrón de la lancha, por lo que intenta quedarte el máximo de tiempo en el arrecife.

De allí pasamos junto a varias islas hasta llegar a la minúscula islita de Tolum, con una mini playa repleta de nativos que te cobran por todo. Tienen unas hamacas dentro del agua y te sirven ostras y mariscos a precios elevados. Pregunta antes de aceptar ya que te intentan regalar una ostra y luego te la cobran. Nos tomamos una cervecita y disfrutamos de un largo bañito hasta que partimos a otra isla, la del hotel Agua Azul. Esta islita estaba más tranquila y sin tantos vendedores, por lo que pudimos dar un paseo y tomar el sol. Para la comida volvimos a Playa Blanca donde tenían preparado un rico pescado con vistas al mar. Después del tiempo libre para la siesta regresamos sobre las 16.15h y llegamos a Cartagena a las 18h, gracias a la improvisación del chofer que para evitar los atascos se inventó una ruta por los barrios de las periferias más humildes de la ciudad. 


Excursión de 1 noche de hotel en Islas del Rosario
Desde otra agencia contratamos 1 noche en el hotel Cocoliso en la isla Playa Grande de las islas del Rosario. Salimos desde el muelle a las 08:10h y en 1 hora llegamos al hotel. Nos dieron la bienvenida poniéndonos la pulsera de todo incluido. La habitación y la comida fueron correctas y el lugar una maravilla. Sin playa un improvisado muelle con hamacas nos daba acceso al mar. Entre los jardines del hotel nos encontramos hamacas bajo las palmeras y en el centro del complejo una piscina con Pool-bar donde tomar cocteles. No nos entraba la cerveza por lo que tocó Ron y algún chupito llamado ‘el tablazo’.
A 1 minuto del hotel se encuentra una laguna donde por las noches despejadas puedes bañarte en plancton luminiscente. 
Disfrutamos de un día de relax en el Caribe!



Se cumplió nuestra primera semana de viaje y aprovechamos para lavar la ropa en una pequeña lavandería junto al hotel por 4.500 COP el kilo. 

Con una buena cena nos despedimos de Cartagena de Indias.

También queríamos visitar las islas de San Bernardo pero no nos cuadró ya que están mucho más alejadas. Tienes que llegar por carretera hasta la península de Tolú y tomar una barca. Desde el puerto de Cartagena los sábados sale una barca hasta la Isla Múcura si el mar lo permite, con un trayecto de unas 4 horas.  
Otra excursión que puedes realizar es la visita al Volcán de Totumo a 40 Km de Cartagena, donde te puedes bañar dentro del cráter repleto de barro gris. 


Al día siguiente volámos temprano hacia la isla de San Andrés. Un taxi nos llevó al aeropuerto internacional Rafael Núñez situado a 5 Km del centro en 8 minutos (13.000 COP). Nos comentó que en hora punta se puede llegar a tardar más de 1 hora, por lo que a quién madruga el tráfico le ayuda. 


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Viaje por el Norte de Colombia y el Mar Caribe

Muy buenas, aquí estamos de vuelta! Tras nuestro último viaje a 'Vietnam y Camboya' este año queríamos un cambio de continente,...